8 modos de iniciar la mañana con más energía

Suena el despertador, anuncio de que el día empieza y debemos ir a trabajar. Ese es, para muchos, el peor momento del día. Luchamos contra la pereza y nos levantamos con esfuerzo para iniciar con la rutina que nos llevará a la oficina.

Hay motivos que nos hacen difícil el saltar de la cama, pero todos ellos tienen remedio. Si empezamos el día refunfuñando, arrastraremos ese humor durante toda la jornada. Es por ello que merece la pena el esforzarse en realizar ciertos cambios.

1. Duerme bien y las horas necesarias.

Para tener un buen día es imprescindible pasar una buena noche. Podemos dormir mal por muchas causas, es un tema complejo y a su vez hay múltiples métodos de luchar contra los trastornos del sueño. Veamos los puntos clave:

— No tomar cafeína desde la comida.

— No beber más de una cerveza o vaso de vino para la cena.

— La temperatura del dormitorio debe ser tirando a fresca.

— No hacer ejercicio antes de ir a la cama.

— No ver la televisión o usar el ordenador una hora antes de ir a la cama.

 

2. Tener una rutina horaria para levantarse.

Intenta levantarte siempre al a misma hora, independientemente de cuando te acuestes. Incluidos los fines de semana. De ese modo le damos consistencia a nuestro reloj biológico. No todos necesitamos dormir las mismas horas, algunos tienen suficiente con ocho horas, algunos más y otros menos. Al seguir el horario de nuestro reloj biológico, el propio cuerpo nos indicará el mejor momento para ir a dormir.

 

3. Realiza ejercicios de Pranayama. Ejercicios de respiración.

Estudios de la Universidad de Oxford muestran que los ejercicios de respiración propios del yoga, el pranayama, aumenta nuestra energía, ensalza nuestra atención y nos mejora el buen humor. Antes de levantarnos, tumbados en la cama, debemos inhalar aire por la nariz hasta llenar nuestra barriga y pecho como si de un globo se tratase. Acto seguido debemos expulsar el aire lo más lentamente posible por la nariz. Realizar entre 6 y 10 veces.

 

4. No retrases la alarma del despertador.

Mover constantemente la alarma es dilatar el momento de salir de la cama. Algunos lo hacen una y otra vez, retrasando lo inevitable. A menudo, estos minutos se compensan poniendo antes el despertador, lo que nos hace perder horas de sueño reparador para sustituirlo por minutos de sueño fragmentado. Esto sólo consigue que nos sintamos mucho más cansados.

El mejor truco, si somos incapaces de despertarnos con la primera alarma es alejar el despertador de la cama, de modo que sólo lo puedas apagar si te levantas.

 

5. Bebe agua a primera hora.

Durante la noche, al no tomar agua, nuestro cuerpo de deshidrata. Esta deshidratación puede provocar somnolencia y que nos sintamos perezosos. Nada más despertarte toma un buen vaso de agua para calmar tu sed. Te sentirás mucho más despejado y alerta.

 

6. Levanta la persiana y disfruta de la luz del día.

La claridad de la mañana es el despertador natural para nuestro cuerpo. Para mejorar la higiene del sueño se recomienda dormir a oscuras, por el contrario, para despertarnos, lo mejor es la claridad. Levanta las persianas tan sólo levantarte y te despertarás sencillamente. Si todavía es de noche, enciende bombillas para darte esa claridad.

 

7. Haz ejercicio.

Mente sana in corpore sano. El mejor momento para realizar ejercicio es al levantarse. Muchos estudios, tanto psicológicos como fisiológicos defienden esta práctica (incluso antes de desayunar). Planificar nuestra rutina de ejercicios por la mañana es lo mejor para empezar el día con buen pie. No es necesario una sesión de ejercicio exhaustiva, sino tan sólo unas sencillas flexiones, una pequeña carrera o sacar a pasear al perro para que nuestro cuerpo se active y empecemos el día de buen humor.

 

8. Desayuna proteínas.

La proteína que tomamos en ayunas se transforma en dopamina, el neurotransmisor encargada de nuestros estados de alerta. Así pues consumir huevos o embutido por la mañana es bueno para la salud y nos ayudará a empezar el día con más energía. Del mismo modo es recomendable evitar el exceso de azúcar o carbohidratos, que por el contrario te restarán energía.